NUESTRA HISTORIA

NUESTRA HISTORIA
Hace mas de un siglo, las compañías extranjeras eran las encargadas de la explotación y comercialización del petróleo Mexicano. Durante ese tiempo, esas empresas no tuvieron reparo en emplear métodos de asedio y persecución a fin de obtener los terrenos que las trasnacionales consideraban campos petróliferos de suma importancia. En el mismo tenor, los trabajadores petroleros eran hostigados al grado de atentar contra la vida de los mismos. Una Unión de Petroleros Mexicanos fue formada en 1915 por obreros de la refinería «El Aguila» en Veracruz emplazando por primera vez a huelga con resultados favorables. Huelgas sucesivas estallaron en 1916 y 1917, pero fueron reprimidas.

Fue en 1918 cuando se fundó la Unión de Obreros de Minatitlán que, en 1921 estalló en huelga por un aumento de salarios, obteniendo un aumento sustantivo, pero la represión se recrudeció. Las compañías empezaron a despedir trabajadores y así, entre persecuciones y asesinatos se gestó el movimiento petrolero primero en Minatitlán, después en Cerro Azul, las Choapas, El Ebano, Mata Redonda, Poza Rica y Tampico.

El 15 de agosto de 1935, en la Ciudad de México, los delegados que representaban una veintena organizaciones de petroleros, se constituyeron en el Primer Gran Congreso de Organizaciones Sindicales Petroleras bajo la presidencia de los compañeros Eduardo Soto Innes y Moisés de la Torre.

Constituído lo que hoy es nuestro Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, fue el 13 de noviembre de 1936, cuando la Primera Convención Petrolera acordó lo que serían las bases del proyecto del primer «Contrato Colectivo de Aplicación General», al mismo tiempo que emplazaba a huelga a las compañías extranjeras.

Sin una respuesta favorable, el 28 de mayo de 1937 estalló la huelga petrolera, lo que ocasionó el desabasto de combustible y el colapso de los servicios de transporte., afectando de igual manera a las industrias.

La Junta de Conciliación y Arbitraje falló a favor de los trabajadores, sin embargo las compañías extranjeras se negaban a cumplir las peticiones, solicitando el amparo de la Suprema Corte de Justicía.

Pero fue a petición del Presidente Lázaro Cárdenas que el 9 de junio de 1939 se levantó la huelga.

El 18 de diciembre, la Junta de Conciliación y Arbitraje emitió un laudo condenando a las compañías a pagar el aumento de salarios y prestaciones, pero estas se inconformaron ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, argumentando estar imposibilitadas para aplicar dicho laudo. El amparo les fue negado, dando por terminado el Contrato de Trabajo entre las compañías y el S.T.P.R.M.

Cárdenas solicita a Francisco José Múgica, secretario de comunicaciones, un manifiesto que «llegue al alma del pueblo, que le haga comprender el momento histórico que vive la nación y la trascendencia del paso que se da en defensa de la dignidad del país».

La noche del 18 de marzo de 1938, a través de la radio en cadena nacional, Lázaro Cárdenas dio a conocer el Decreto de Expropiación de la industria petrolera mexicana por causas de utilidad pública, basándose en lo dispuesto por el Artículo 27 Constitucional.

El 7 de junio de 1938, mediante Decreto del Congreso de la Unión impulsado por el presidente Cárdenas, se creó Petróleos Mexicanos, para ser la única compañía que pudiera explotar y administrar los yacimientos de petróleo encontrados en el territorio mexicano.

Fue hasta 1942 cuando se firmó el primer Contrato Colectivo de Trabajo entre el S.T.P.R.M. y PEMEX, en el que se establecen las cláusulas que regulan las condiciones laborales y administrativas, entre los trabajadores y la empresa productiva del estado.